Turismo en Cordoba

A través de la ruta provincial 5, se adentra en el valle de Calamuchita, a cuya vera se van presentando varias localidades que integran una misma región, pero con características distintas que las hacen únicas. Acá, un repaso de algunas de ellas.

Villa General Belgrano cobró notoriedad por la fisonomía centroeuropea que marcaron los primeros habitantes.

Ya consolidada como una fuerte plaza turística, cuenta con una surtida y jerarquizada infraestructura de alojamiento, una selecta gastronomía y un calendario de fiestas muy tentador. Precisamente hoy finaliza la Fiesta del Chocolate Alpino que es la cita clásica de las vacaciones invernales.

La expansión en la construcción no modificó el perfil que le imprimieran desde 1932 los inmigrantes de origen alemán, suizo y austríaco, influencia que se manifiesta en arquitectura, comidas, fiestas y costumbres tiene el valor de lo tradicional en esa comunidad.

Un inquieto movimiento comercial en la zona céntrica se registra todos los fines de semana con las nutridas alternativas que propone la localidad a lo largo de todo el año. Esto se complementa con la posibilidad de ser punto de partida para recorrer el valle de Calamuchita y disfrutar de lagos, embalses, sierras, ríos y arroyos.

Distancia. 88 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

Informes. Dirección de Turismo, teléfono (03546) 46-1215.

El Durazno

Ubicado a siete kilómetros de Yacanto y a 36 kilómetros de Santa Rosa de Calamuchita El Durazno se encuentra a 134 kilómetros de distancia desde la capital provincial. Tiene una población estable que no alcanza al centenar de habitantes.

La población es cruzada por el río homónimo, donde se puede pescar con mosca y con devolución obligatoria. Este curso de agua nace en la ladera este del cerro Champaquí a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar y en su derrotero ofrece ollas de seis metros de profundidad en algunos casos. En tanto, por la ladera oeste se encuentra el río Tabaquillo. La localidad de El Durazno cuenta con complejos de cabañas, hostería y camping y el pueblo vecino más cercano es Yacanto de Calamuchita a siete kilómetros.

Los Reartes

Los Reartes tiene esa fisonomía de los pueblos con una profusa historia. Así, viejas casonas coloniales preservadas hablan del valioso patrimonio histórico que invita al turismo cultural en la localidad.

La capilla de la Inmaculada Concepción es de 1738 y es el templo más antiguo del valle de Calamuchita.

Mantenido como en sus orígenes es referencia histórica y tiene mobiliario aborigen. Se aconseja una visita.

El ritmo tranquilo de la villa, que en la actualidad cuenta con moderna infraestructura de alojamiento que encastra a la perfección en el privilegiado entorno serrano, invita a realizar caminatas y participar de cabalgatas por los alrededores.

Informes. Comuna de Los Reartes, telefono (03546) 49-2001.

Yacanto

Ubicada a 127 kilómetros de Córdoba capital. El macizo rocoso de las Sierras Grandes la separan de su homónima vecina en el valle de Traslasierra. Su proximidad con el cerro Champaquí a través del camino de Los Linderos, y la cercanía de El Durazno, San Miguel de los Ríos y el Pinar de los Ríos, entre otros parajes, posicionan a la localidad a la hora de elegir destino de vacaciones.

La apabullante geografía amerita numerosas actividades como cabalgatas, trekking, mountain bike, pesca deportiva y avistaje de aves.

Sin embargo, es la presencia cercana del cerro Champaquí de 2884 metros es la obsesión de los que buscan alcanzar su cima entre paisajes de apretada vegetación, interminables bosques de pinos y ríos que bajan desde los cerros.

Santa Rosa de Calamuchita

A 98 kilómetros de Córdoba capital se encuentra Santa Rosa de Calamuchita, una de las primeras localidades turísticas de la provincia que pese al desarrollo inmobiliario y de servicios registrado en los últimos años mantiene el ritmo pausado de los poblados serranas.

En 1784 la hoy llamada Capilla Vieja presidía el casco de la estancia Santa Rosa, en la actualidad, integrada al centro urbano, fue el puntapié para el desarrollo de la población a partir de la donación del templo y luego el loteo realizado en 1935 por Diego Garzón. La capilla hoy es Museo de Arte Religioso y enriquece el acervo cultural de la localidad.

El desarrollo de la urbanización no opaca el privilegiado paisaje por ello las caminatas son una tentación para quienes gustan de las actividades de cara a la naturaleza.

Dos íconos de la localidad son el río Santa Rosa que la cruza y el Puente de Hierro que data de 1914 y la une con otras poblaciones de la región.